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Asteroides: composición, regiones y fragmentos

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Los asteroides son cuerpos celestes de dimensiones menores que las de los planetas, constituidos principalmente por roca, metal o una combinación de ambos materiales. Forman parte del sistema solar y orbitan alrededor del Sol, aunque no todos se concentran en la misma zona.

Dónde se encuentran

La mayor concentración conocida se halla en el Cinturón de Asteroides, una región situada entre las órbitas de Marte y Júpiter. En ella se encuentran numerosos cuerpos de diferentes tamaños y composiciones. Entre los asteroides asociados a esta región están:

  • Vesta.
  • Palas.
  • Juno.
  • Quirón.

También existen asteroides en otras partes del sistema solar. Los asteroides cercanos a la Tierra, conocidos por las siglas inglesas NEA, siguen órbitas que los aproximan a la región terrestre. Otros cuerpos de naturaleza asteroidal se localizan en el Cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Neptuno.

Clasificación según la composición

Una clasificación básica distingue tres tipos principales de asteroides atendiendo a los materiales que predominan en ellos:

  • Tipo C: contienen principalmente carbono. Constituyen aproximadamente el 75 % de los asteroides conocidos, por lo que son la clase más abundante.
  • Tipo S: están compuestos sobre todo por silicio. Representan cerca del 17 % de los asteroides conocidos. Suelen encontrarse en zonas más próximas al Sol y son relativamente brillantes.
  • Tipo M: presentan una composición dominada por metales y corresponden aproximadamente al 8 % de los asteroides conocidos.

Estos porcentajes son aproximados y describen la distribución de los asteroides conocidos según esta clasificación general; no indican que todos los cuerpos de una misma categoría tengan una composición idéntica.

Observación desde la Tierra

La mayoría de los asteroides no puede distinguirse a simple vista porque son pequeños, poco luminosos y se encuentran a grandes distancias. Sin embargo, en condiciones favorables pueden observarse algunos de los que pasan relativamente cerca de la Tierra o de los de mayor tamaño situados en el Cinturón de Asteroides.

La visibilidad depende de factores como el tamaño del cuerpo, su distancia, la cantidad de luz que refleja y las condiciones meteorológicas y de observación. Vesta y Palas son ejemplos de asteroides grandes que, en determinadas circunstancias, pueden llegar a verse sin instrumentos ópticos.

Colisiones y fragmentos

Las órbitas de algunos asteroides pueden cruzarse o aproximarse lo suficiente como para que se produzcan colisiones. El impacto puede quebrar el cuerpo original y generar numerosos fragmentos más pequeños. Cuando esos fragmentos permanecen en el espacio reciben el nombre de meteoroides.

Si un meteoroide entra en la atmósfera terrestre, la interacción con los gases produce un fenómeno luminoso que suele denominarse estrella fugaz. La expresión no designa una estrella, sino el resplandor producido durante el paso del fragmento por la atmósfera.

En circunstancias poco frecuentes, una parte del objeto puede atravesar la atmósfera y alcanzar el suelo. El fragmento que llega a la superficie terrestre se llama meteorito. Así, un mismo proceso puede describirse mediante tres etapas: el meteoroide se encuentra en el espacio, produce un fenómeno luminoso al atravesar la atmósfera y, si sobrevive hasta el suelo, recibe la denominación de meteorito.

Asteroides destacados

Entre los nombres más conocidos dentro de este grupo se encuentran Vesta, Palas, Juno y Quirón. Su estudio permite comparar cuerpos formados por materiales distintos y comprender mejor la diversidad de objetos que orbitan en el sistema solar.

Autor

Equipo Guiaversum Equipo editorial de Guiaversum responsable de la elaboración y revisión de contenidos de Ciencias naturales.